
Por Laura Strickler y Joy Y. Wang — NBC News
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) planea abrir cuatro nuevos centros de detención en Seattle, Philadelphia, Miami y Denver, con capacidad para albergar a 5,500 personas, según documentos de licitación. Es la señal más reciente de los esfuerzos de la agencia por aumentar las detenciones de inmigrantes, incluso cuando dos tiroteos mortales recientes perpetrados por agentes de ICE han generado críticas.
A diferencia de los planes de la anterior secretaria de Seguridad Nacional (DHS) Kristi Noem de construir instalaciones con paredes de lona o comprar obras que habrían requerido renovaciones extensas, estas instalaciones “llave en mano” deben estar listas para funcionar dentro de los 30 días siguientes a la adjudicación de los contratos, según los documentos.
Cada una de las nuevas instalaciones contaría con cinco salas de audiencia de inmigración que incluirían despachos para jueces y al menos 20 oficinas para abogados de la división legal de ICE. Esto reduciría la necesidad de que la agencia transporte a los detenidos hacia y desde las audiencias judiciales.

A diferencia de otras instalaciones de ICE, los nuevos centros albergarían únicamente a detenidos de la agencia, y el espacio no se compartiría con otras instancias federales. La instalación de Philadelphia se ubicará a menos de 30 millas de State College, en el centro de Pennsylvania.
ICE cuenta con tribunales de inmigración en aproximadamente 10 de sus centros de detención más grandes.
Un portavoz agregó que el DHS se enfoca en “expulsar del país a los extranjeros ilegales más peligrosos”.
“Estos criminales atroces, una vez arrestados, deberían ser expulsados a la velocidad del rayo, no alojados en suelo estadounidense a costa de los contribuyentes”, dijo el portavoz. “El DHS está actuando con rapidez para aprovechar el espacio de detención existente junto con nuestros socios estatales y del condado”.
ICE ha realizado recientemente un número récord de detenciones. En junio, detuvo a casi 40,000 personas y las ingresó en sus instalaciones.

Las detenciones han marcado un fuerte aumento en la aplicación de las leyes de inmigración bajo el Gobierno de Donald Trump.
ICE alberga a más de 65,000 detenidos en 207 instalaciones repartidas en 40 estados. Aproximadamente tres cuartas partes de los detenidos, el 72%, tienen condenas o cargos penales pendientes, de acuerdo con datos del DHS.
Los documentos que detallan el plan para abrir los nuevos centros de ICE, publicados durante este mes, describen con detalle los requisitos para la videovigilancia dentro de los centros de detención, incluyendo “pasillos, salidas y áreas comunes”.
Los contratistas deberán conservar hasta 90 días de grabaciones de cada cámara, añadieron los documentos. Las instalaciones también deben establecer políticas sobre el uso de cámaras corporales para “documentar las interacciones de los guardias de detención con los detenidos” durante actividades como el transporte, incidentes de uso de la fuerza y “períodos de agitación o disturbios”.
La agencia ha sido objeto recientemente de críticas por su falta de uso de cámaras corporales, ya que los agentes involucrados en dos tiroteos mortales ocurridos con una semana de diferencia —en Texas y en Maine— no las llevaban.

La ausencia de cámaras corporales en las muertes de Lorenzo Salgado Araujo en Houston y de Joan Sebastián Durán Guerrero en Biddeford, Maine, podría dificultar la investigación de los incidentes por parte de la oficina del inspector general del DHS. En varios otros tiroteos en los que estuvieron involucrados agentes de inmigración, las pruebas de video han contradicho las descripciones iniciales de las autoridades federales.
Tras el tiroteo mortal en Maine, el zar de la frontera de Trump, Tom Homan, afirmó que “se han realizado cambios” y que el director interino de ICE, David Venturella, había emitido una directiva según la cual se deben usar cámaras corporales si agentes realizan controles de vehículos.
“En este momento, en todos los controles de vehículos, hay al menos una cámara corporal en el lugar para grabar todo el suceso”, contó.
Estos comentarios se produjeron después de que ICE emitiera una orden nacional para que los agentes dejaran de perseguir a personas en vehículos. Trump revirtió la orden al día siguiente, escribiendo en redes sociales que “¡No podemos renunciar a una de las herramientas más importantes y efectivas de ICE para combatir el crimen: la detención de tráfico!”.
Hasta finales de junio, 20 personas habían fallecido bajo custodia de ICE este año, según la agencia, que reportó 33 muertes en todo el 2025. En 2024, notificó 11 muertes, según su sitio web.
La oficina del inspector general, el organismo de supervisión de DHS, anunció el mes pasado que iniciará dos nuevas investigaciones relacionadas con el trato que ICE brinda a los inmigrantes bajo su custodia. Una de ellas analizará el aumento en el número de muertes de detenidos, y la otra investigará si las instalaciones de ICE cumplen con las normas adecuadas sobre el uso de la fuerza cuando el personal interactúa con los detenidos.






